El regalo que ahuyenta la mala suerte y trae buenas vibraciones
En la tradición coreana, se creía que el abadejo seco alejaba la desgracia e invitaba a la bendición. Durante siglos ha simbolizado la suerte, y a menudo se cuelga en las casas durante bodas, inauguraciones o inauguraciones de negocios. Decorado con coloridos hilos saekdong -símbolos de abundancia y buena fortuna-, lleva deseos de brillo (Myeong) y paz (Tae).








